Páginas

9 de mayo de 2012

Desde las alturas

Día 10 - 10:15

Buongiorno! Mochilas listas, desayuno hecho, llaves entregadas, entonces... ¡a la cúpula del Duomo! Fue diseñada por Brunelleschi, y al parecer es un gran logro porque se construyó sin estructura portante, y son dos duomos concéntricos.
Es de lo más caro que pagamos (€ 8), teniendo en cuenta el tiempo que uno pasa ahí dentro, pero vale la pena. Subimos infinidad de peldaños, a veces en espiral, otras derechos, bastante empinados. Uffff, qué calor. En el medio del ascenso se puede dar una vuelta por dentro de la cúpula, y observar lo que se ha pintado allí (cuando pueda subo fotos de la cámara).

Seguimos subiendo, hasta salir a la cima. Desde una pequeña terracita se puede ver todo Firenze, una locura la vista de la ciudad.

Desde abajo impresiona la altura de la cúpula, y la grandeza del duomo.

Ahora, volvemos al hostel a buscar los mochilones, y nos vamos a hacer una pasada corta por Pisa.



Auto-tour a Chianti

Día 9

Hoy desayunamos en el hostel con cositas ricas que compramos en una despensita, y emprendimos la visita a la zona de Chianti, más precisamente a Greve in Chianti. Lástima que llovizna bastante y es un día gris y frío. El clima no esta para paseo en bici, ni hablar si el lugar que las alquila en Chianti cierra los domingos.

Justo enganchamos un bus (es domingo y la frecuencia es baja) y hacia allá fuimos. El camino, como viene siendo en la Toscana, molto bello, y hoy con el encanto de la llovizna y las nubes bajas envolviendo las colinas.

Greve in Chianti tiene toda la pachorra de domingo al mediodía, y este finde justo hay una feria de plantas y flores, y decoración de jardines, en la plaza central. ¡Bellisímo! Era una feria chiquita pero tenía de todo. Me dieron ganas de estar cerca de casa para poder comprar plantas con flores, y arbolitos de cítricos, todo hermoso.

Las casas que dan a la plaza tienen terracitas, llenas de plantas y flores, obvio. Encontramos un restaurant no muy caro, y probamos de entrada affettati misti (variedad de fiambres), riquísimos y con sabores super delicados; como primo piatto, lasagna al forno para mi, y ravioli con melanzane, basilico y mozzarella para Hernán. ¡Increíble todo!. Y al final, due caffé per favore.

Chianti dice ser una ciudad "slow", y así fue el almuerzo. En Roma por ejemplo, apenas uno termina de comer, ya está el mozo retirando los platos. Es como si estuvieran vigilandote, y apenas apoyás los cubiertos tras el último bocado, ¡ZAS!, vino y levantó las cosas. Acá no, estuvimos un rato largo, tranquilos, mirando cómo se poblaba la plaza de compradores de plantas atraídos por la feria.

Subimos por una calle hasta Montefioralle, donde hay un castello, y un pequeño poblado. Es muy bonito, las paredes están hechas con mucha piedra, super silencioso, lleno de flores (obvio), y bicicletas apoyadas contra la pared. Y mishis, siempre hay mishis para saludar.

Volvimos a la ciudad, ya que supuestamente el último colectivo para Firenze pasaba a las 17:10, según la chica de la oficina de turismo. ERROR. Pasaba recién a las 18:55.... Por suerte, los horarios se vienen cumpliendo, y pasó en hora.

A la noche salimos en búsqueda de algo para comer, y nos decidimos por la opción étnica. No se pierdan las carulas de la foto, el del medio nos atendió.
Porque no todo es pasta en Italia, y además, nos hicieron una rebajita de 0,50 €. :-P



6 de mayo de 2012

¡Arte, arte, arte!

Dia 8

Tras desembolsar €11 por la entrada, más €4 para no hacer la mega cola de gente y tener un horario de ingreso asegurado, nos sumergimos en un mar de arte en la galería Uffizi. Muchas esculturas, bustos, y retratos. Muchas versiones de "Madonna e bambino", con diversas combinaciones de: santos, invitados, los 3 magos, ángeles, más bambini, pastorcitos, etc. También muchas anunciaciones, ascensos al cielo, coronaciones de la virgen, y más.

"Nascita di Venere" de Botticelli es muy linda, al igual que "Primavera".

La sala de pintores extranjeros (no italianos) tiene obras muy lindas y fuera del tema religioso, con rostros bastante expresivos y temas mundanos. Me gustó. Muchos paisajes de campiña, con animales y gente de campo.

Nos llevó un total de 4hs recorrer la galería, aunque en el medio fue necesario parar a almorzar algo en el café que está en el último piso, cuyos precios se duplican y hasta triplican si a uno le sirven sentado en una mesa. Obviamente, las ratas comieron junto a otros turistas y varias palomas en un banquito en la terraza. Ni hablar que sólo había 3-4 mesas ocupadas.... ¿por qué será?!?

Llegamos tarde para subir a la cúpula del Duomo, por colgados, de manera que el lunes intentaremos hacer eso temprano antes de salir hacia Pisa y luego Corniglia.

Merendamos unas frutillas.exquisitas en las escalinatas del Duomo, viendo pasar la estampida de turistas. Siempre hay mucho viento en esta plaza, no es muy bueno, menos si es así de fresco (digo mientras estornudo y se me hace agua la nariz).

Los precios de la comida son más caros en Firenze, más que en los lugares que ya hemos visitado. Igual dice Hernán que estamos por debajo del presupuesto. Ya veremos al final, y si me sobra plata, la reviento en compritas lindas :D

Mañana vamos a explorar un poco de Chianti. Si es posible, en bici. ;-)

5 de mayo de 2012

Panic (a los turistas) attack

Dìa 7

En un nuevo dìa de traslaciòn, tomamos un bus a Poggibonsi y de ahì otro a Firenze, por suerte todo saliò en horario, y en aproximadamente 1:30 estàbamos en destino. En el hostel nos ofrecieron cambiar la habitaciòn (sin costo extra) por una en un departamentito a dos casas en la misma calle, donde sòlo hay otra habitaciòn, por ende, màs tranquilo de noche, y tenemos baño y cocina casi exclusiva.

La ciudad estàa plagaaaaaaaada de turistas, mal, mucho grupo de turistas, todos caminando como ganado atràs de su guìa. Me dejò mareada, nada que ver con Roma. Asì que me dio un buen ataque de ermitañismo, y terminamos yendonos hacia Piazzale Michelangelo, donde disfrutamos del sol, la vista, y un poco de tranquilidad. Mañana vamos a visitar el Uffizi, donde se encuentran obras requete famosas.

Les regalo el David de bronce que se encuentra al aire libre (y ver este es gratis):


Toscaneando

(perdon por los acentos desviados, estoy con un teclado en Italiano y tiene los acentos pal' otro lau :P )

Dia 5

Hoy llegamos a Siena, y lo que pudimos ir viendo desde el tren era tan sòlo un anticipo de lo bella que es la Toscana. Colinas, cultivos, huertas, casitas, viñedos, flores, todo bonito. En Siena era el dìa en el que montan un mercado al aire libre, y venden ropa, mantelerìa, productos en cuero, en fin, cositas. Asì que nos dimos una vueltita por ahì apenas llegamos. La ciudad està en parte detràs de un muro, y tiene muchos desniveles, asì que el trabajo de piernas es importante (ni hablar si vas llevando la mochila - 10kg no es poco!). Es como transportarse a una ciudad en el medio evo, sòlo que con gente hablando por celular y negocios de souvenirs (muuuchos negocios). Visitamos el Duomo, y subimos al Panorama del Facciatone, desde donde puede admirarse la belleza de los alrededores. Vean si no:

Vista desde lo alto

Callecitas (notesé la inclinaciòn...)

Dìa 6

Si Siena me pareciò bella, ni hablar lo que me encantò San Gimignano. Y esto sì que es el medio evo, callecitas aùn màs intrincadas que Siena, una muralla rodeando la ciudad, y 6 puertas para poder ingresar. Increìbles los alrededores, la paz del lugar, los pàjaros que no paran de cantar, la comida impresionante, una hermosura.

Vista desde la

Un amigo mishi en San Gimignano

Probando el vino tìpico de la zona, la Vernaccia

Cuando sea una señora grande (o no) quiero venirme a vivir acà!

2 de mayo de 2012

¡Run Forrest, run!

Día 5 - 23:20
Ayer caminamos hasta morir, hoy corrimos como locos para no perder el tren. Y no fue porque nos durmiésemos ni nada de eso. Resulta que llegamos a Stazione Termini 8:09 y en los carteles de partidas nuestro tren, el IC 586 de las 8:25 no tenía andén asignado. Raro. Como ya es costumbre, consulto a un amable policía y me dice juntando y separando los dedos:
- Ah sí, il treno parte da Tiburtina.
- Come?!? - dije desesperada, ya que estábamos a 3-4 estaciones del metro B de Stazione Tiburtina, y en 15' salía el tren.
- Ma, in 5 minutini arriva, non c'é problema! - agregó gesticulando y con una sonrisita.
Y.... ¡largaron!. Imaginen que hoy era día hábil después de un feriado, a las 8 de la mañana, la muchedumbre que había era im-por-tan-te. Y nosotros corriendo con las mochilas de unos 10kg, bajando y subiendo escaleras para llegar al.metro. Ya pasando los molinetes y por zambullirnos en el mar de gente que intentaba subir al subte (a todo esto, en el andén equivocado.... por favor se reservan el comentario) lo pierdo de vista a Hernán. ¡Zas! Entre los nervios de perder el tren, la gente, la confusión, yo ando sin celular, ¡¡lo pierdo a mumino!! Y grité un par de "Hernán!!" a viva voce. Jajajaja, de lo más gracioso, ahora que nos acordamos. Hasta que nos encontramos, en segundos, y seguimos la carrera para canbiar de andén. Escalera abajo, escalera arriba. Uffff, las piernas. Y tomamos el subte. Entramos corriendo a Tiburtina, encima el tren salía de casi el último andén. Puuuuu, ya no tengo estado aeróbico, no más. Por suerte, llegamos 2-3' antes, aunque el tren salió demorado. Y combinamos perfecto con el otro tren, de modo que llegamos a Siena sin problemas.

Asì quedé tras tanto trajìn:

Vitynella Reventated

[Hernán me cuenta después que el desencuentro en el subte fue porque a una vieja justo se le ocurre pedirle que la deje pasar gratarola usando su boleto. Que sí, que no, y ahí se interpuso la marea humana. Vieja chota, vaya y compre su ticket, ¡y no joda más!.]

Mañana les cuento cosas lindas de la Toscana.

Caminar hasta morir

Día 4 - tarde...

Todo indicaría que aún no incorporamos el nuevo huso horario en nuestros cuerpos: es imposible irnos a dormir antes de las 2am, y en consecuencia, no hay cuerpo que amanezca antes de las 10. Hoy no fue la excepción, abrimos los ojos y eran... ¡las 11!. De cualquier manera, nunca es tarde para comenzar el día, y en Roma hay muchísimo por ver, y muuuucho más por caminar.

Desde Piazza Mazzini, enfilamos hacia el Tevere, con destino a Piazza del Popolo. Pero antes de seguir con el recorrido de hoy, debo contarles que estoy maravillada con los espacios verdes de esta ciudad, desde el balcón más chiquitito hasta los parques más grandes. En todos lados hay plantas, árboles jóvenes y viejos, flores de colores intensos por doquier, un pasto que es una maravilla.
Y además, todo limpio. No he visto gente tirando nada de nada en el piso, a lo sumo algunas colillas de cigarrillos. No vi "sorpresas" de perros, bueno, una sí (tampoco es que sean perfectitos estos tanos, no no). No nos cruzamos con perros callejeros, sólo vimos un par de gatos en un parque. ¡Mish!.
El transporte público no está maltratado, ni rayoneado con insignias del tipo "<inserte nombre> te amo" o "aguante Chaca". En las paradas dice a que hora inicia y termina el servicio, y en las líneas nocturnas indica los horarios en que pasará por esa parada. Muy, muy útil.
Los policías son muy atentos, hasta ahora siempre han sido muy amables y dispuestos a ayudar. Eso sí, he visto a muchos fumando mientras trabajan (apenas pueda subo unas fotos), y llevando el pucho colgando de la boca. Muy pintoresco.
La mayoría de las veces que hablé con alguien para consultarle algo, terminé riendo o con una sonrisa. Son unos personajes de película. Ni hablar la pinta. En general, elegantes, sin dejar de estar cómodos. Excepto una que otra mujer jóven con tacos altísimos y finitos, caminando con precaución por las calles empedradas de Piazza Navona. Muy buenos zapatos, y también blazers y/o pilotos. Mucha juventud viste un tanto distinto. Ellos: mucho jogging o jean chupino, campera Adidas, peinado con gel hacia arriba y cortito a los costados (sí, un poco a lo wachiturro). Ellas, jean y remerones, zapatillas, por momentos un poco skaters, pero sin los skates. Y a falta de skates, ¡las scooters son una plaga! Andan como locos arriba de las motitos, doblan al palo, se meten por cualquier hueco que encuentran, ¡tremendo!. Lo más glam que vi una noche fueron dos chicas cuyos cascos estaban recubiertos de piedras brillantes (sería el casco para salir al boliche, ponele). Ni hablar de los mini autos, tipo el smart, y todos los del estilo. Los estacionan en cualquier lado, en cualquier sentido, casi acariciando (siempre a fondo) lo que se atraviese en su camino. Y aún así, no vimos ningún choque. :-O
Ok, me extendí demasiado con las impresiones que me van quedando en estos días de viaje (habrá que ver cómo madura esta idea al final del recorrido), prosigo con el itinerario de la fecha.

Piazza del Popolo es muy grande, y en el centro tiene uno de los tantos obeliscos que se trajeron como souvenir cuando anduvieron por ahí. De allí, se puede acceder a Villa.Borghese, que vendría a ser el Central Park de Roma. Es un parque muy lindo, con variedad de fuentes, senderos, terrazas con diversas plantas, muchos árboles, algunas lagunas, de todo. Y está la Casina dell' Orologio, donde tomé el primer (sí, recién ahora) caffé espresso en Italia. A unas cuadras está Piazza Spagna, a los pies de una escalinata altísima cubierta de de flores, como bañando la escalinata. Seguimos hasta Fontana di Trevi. Imponente, enorme, muy linda. Lástima la cantidad de turistas que se amontonan. La mega caminata continuó por Palazzo Quirinale, ex residencia de verano de los Papas, luego lo tomó el Rey, y ahora lo usa el gobierno; de allí, a Piazza Barberini; y a Piazza della Repubblica. Y acá es donde el humor me cambió 137°: no soportaba estar de pie, ya no más, mucho dolor del pie malo. Estaba como Medina cuando salimos del recital de Depeche Mode, en mi peor momento. Me arrastré un poco hasta la parada de un colectivo que nos llevaría a Trastevere, a cenar alguito. Comimos como chanchos, otra vez. Bruschetta, spaghetti alla carbonara, jamón crudo ahumado sobre queso grillado, y panna cotta de postre. ¡Ah! Y un espresso para bajar la comida. ;-)

Por suerte, ya no caminamos más, Volvimos en un autobus nocturno, una masa. Y a domir que mañana rajamos hacia Siena.

Abbracio!